Libertad de expresión de la sociedad civil

En los últimos meses varias asociaciones y grupos de ciudadanos españoles, han expresado, desde distintos enfoques, sus ideas de renovación democrática haciendo uso de su responsabilidad ciudadana y de la libertad de expresión.

Entre estas entidades y grupos de españoles cabe citar, además del Club Liberal Español, el Aula Política del CEU, el Foro de de la Sociedad Civil, la Fundación Independiente, el manifiesto que han difundido 100 profesionales, etc; todas ellas son entidades que integran personas de gran prestigio y cada uno aporta ideas y posibles soluciones, inspirados en el bien común, según diversos aspectos políticos, administrativos o económicos buscando lo mejor para España. Esperamos que las ideas lleguen a su destino y sean útiles.

Estas propuestas e iniciativas tienen en común la preocupación por la situación española y están fundadas básicamente en la petición de transparencia y organización democrática en los partidos políticos y de transparencia de la actividad pública. Es imprescindible que el ciudadano conozca el destino de lo que paga en impuestos, con datos contables concretos y explicaciones de la contratación y del gasto público; así el ciudadano podrá opinar y seguir las cuestiones generales sin limitarse, únicamente, al ejercicio de voto periódico. Un estado moderno debe facilitar información, participación y mecanismos de relación con todos los ciudadanos y especialmente con los que no persiguen el poder; además los ciudadanos tenemos la obligación y el derecho de interesarnos por las actuaciones u “omisiones” de las instituciones, pues las decisiones que se adoptan acaban afectando a todos los ciudadanos a nivel personal o patrimonial.

El Club Liberal Español como asociación civil, sin ánimo de lucro, que no está vinculada a algún partido político, ni recibe subvenciones pretende, esencialmente, fomentar las libertades individuales y colectivas, desarrollar el pensamiento liberal en la democracia y promover un auténtico Estado de Derecho. Nos integramos, por tanto, en la llamada sociedad civil “articulada”. En mayo el Club ha aprobado y publicado, “El Manifiesto Liberal 2013“que enumera las áreas que creemos básicas para la regeneración de nuestra democracia e instituciones. España está viviendo graves problemas que han suscitado inquietud en nuestra sociedad y falta de confianza en la organización política en España; son: la recesión económica, el paro, la corrupción, el secesionismo, el continuado déficit público, la gran estructura administrativa, las restricciones sobre libertades individuales en el uso de la lengua española, oficial, en todo el territorio nacional, y el intervencionismo sobre la actividad económica, que está frenando las inversiones imprescindibles para el crecimiento y creación de empleo.

La propia Constitución Española de 1978 dice en su art. 22 que “se reconoce el derecho de asociación” y el art. 23 que “los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos…”, y el Tratado de la Unión Europea de 2008 en su art. 11 dispone que las instituciones europeas darán a los ciudadanos y las asociaciones representativas la posibilidad de expresar públicamente sus opiniones y que mantendrán un diálogo abierto, transparente y regular con las asociaciones representativas y la sociedad civil.

Estos preceptos reconocen el derecho del ciudadano para asociarse y para participar en la vida pública, política e institucional; pero no basta con tener el derecho, hay que crear mecanismos “útiles” que hagan posible al ciudadano hacer uso de las posibilidades legales. Es sabido que la libertad se gana o se pierde día a día y la democracia necesita de la supervisión responsable ciudadana. La sociedad tiene que estar despierta y activa ya que, a veces, los que luchan por el poder no quieren saber nada, ni oír, a otros conciudadanos de los que pretenden se limiten a votar cada cuatro años. El poder tiene límites y controles.

En consecuencia, es muy importante, como ocurre en otros países democráticos, el seguimiento ciudadano de los asuntos públicos y la existencia de mecanismos legales que ayuden a impulsar la acción de control democrático. Evidentemente, esta acción ciudadana es especialmente eficaz cuando se realiza de forma organizada y articulada.

CONCLUSIÓN:

Un estado moderno necesita, además de la acción de los partidos políticos que luchan para ganar el poder, otros canales de comunicación y participación ciudadana para que las instituciones conozcan los diversos intereses ciudadanos. Los ciudadanos pueden actuar aisladamente o de forma agrupada, en asociaciones o fundaciones, que les servirá para aumentar de su acción de opinión, protección o fomento de sus fines. A veces, al poder y a los partidos políticos, les cuesta oír otras opiniones; por ello, hay que ser claros y tenaces.

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