Escuela Real Madrid Melilla 2013

La Escuela de fútbol del Real Madrid: educación en valores

En menos de 24 horas se han producido dos gratísimas noticias en el seno del deporte español. Parece que no tienen nada que ver ni por el lugar geográfico, París y Melilla, ni por el deporte, tenis y fútbol, ni por la repercusión mediática, pero quiero destacar, precisamente, lo que ambos acontecimientos deportivos tienen en común: los principios, el sentimiento y el ejemplo.

Sobre las cinco de la tarde del domingo 9 de junio, el tenista español Rafael Nadal, no catalán como se ha dicho en algunos medios, ganaba su octavo trofeo “Roland Garros”, en París. La noticia no era tanto la victoria en sí, sino el hecho de que Nadal la conseguía después de siete meses de ausencia de las pistas, por razón de una lesión que ha superado a base de tesón y esfuerzo, ayudado por su familia y por su equipo. Además, fue evidente la emoción del tenista al escuchar desde el podio el himno nacional de España y la deportividad mostrada a lo largo de todo el trofeo.

Pocas horas más tarde, el lunes 10 de junio, a las cuatro de la tarde, se clausuró en Melilla el Primer Curso de la Escuela de Fútbol de la Fundación del Real Madrid que han seguido 97 niños de edades entre 9 y 11 años, de los que la cuarta parte son niñas. Y tengo que decir que, si emocionante fue la victoria de Nadal, mucho más me emocionó ver la cara de ilusión de todos los niños y niñas que han asistido al curso, gracias a la Fundación Real Madrid y a la Ciudad Autónoma de Melilla, que está dirigido, precisamente, a niños en riesgo de exclusión social de barrios deprimidos.

Cuando llegamos al campo de entrenamiento, situado en los aledaños del barrio de la Cañada, estaban en línea sobre el césped de hierba artificial los 97 alumnos de la Escuela, perfectamente equipados de blanco, acompañados de sus familias, amigos, monitores y, todos mostraban gran expectación. Enrique Sánchez, Vicepresidente ejecutivo de la Fundación del Real Madrid y Emilio Butragueño, figura madridista del fútbol, dieron la mano a cada uno de los alumnos que eran presentados por los monitores de la Escuela. Este saludo, de y entre deportistas, simpático y serio, fue emocionante no sólo para los niños sino también para los asistentes que veíamos la formalidad de los mayores y la sonrisa de los pequeños. Tras el saludo hubo breves intervenciones. Enrique Sánchez explicó que la Fundación del Real Madrid está presente en 65 países y ejerce una supervisión deportiva en más de 200 escuelas de fútbol en todo el mundo, con un fin de integración de niños en riesgo de marginación, a través del fútbol y del estudio; no se trata de conseguir “estrellas” sino de ayudar a formar personas, a través del fútbol.

Miguel Marín, Vicepresidente del gobierno de Melilla, dijo que la Ciudad de Melilla, desde la firma del Convenio con la Fundación del Real Madrid, se ha volcado para que la Escuela fuera una realidad, y, que, efectivamente se ha cumplido, y los alumnos han disfrutado durante este primer curso.

Emilio Butragueño dijo que la Escuela del Real Madrid quiere formar a los niños en valores humanos y deportivos; destacó tres: la formación en el esfuerzo para ser capaces de superar las dificultades, el valor de la actividad en equipo que une a las personas y fomenta el compañerismo, y en tercer lugar, el respeto al jugador rival y a la autoridad del árbitro.

Al acto de clausura también asistieron los representantes de las Peñas del Real Madrid, siempre atentos a sus colores y muchos amigos. Fue muy interesante la charla con los monitores que nos comentaron que ayudan a los niños en diversas LUDOTECAS que hay en diversos barrios de la ciudad, como apoyo adicional en los estudios a los niños que lo precisan, con atención individualizada, deportiva y escolar, lo que mejora el rendimiento de cada niño. Ya por la mañana, en la recepción que el Presidente Imbroda hizo en la sede de la Ciudad, nos informó de la importancia de las ludotecas, y, lo que es muy importante, que está prevista una segunda escuela de fútbol.

Y por último, ¿qué decir de Emilio Butragueño?. Por donde íbamos, todo el mundo se acercaba para saludarle con todo cariño y fotografiarse con él. Emilio, a punto ya de cumplir 50 años, sigue siendo recordado con simpatía y admiración, gracias ala deportividad, educación y discreción que demostró a lo largo de toda su carrera. En su época fue el “Rafa Nadal” del deporte español: educado, familiar, buena persona, y el mejor en lo suyo. Y satisface ver como esos valores del “Buitre” calaron en la sociedad española que hoy le recuerda por donde quiera que vaya, y que sirven o deberían servir de ejemplo para todos los jóvenes.

CONCLUSIONES

La Fundación del Real Madrid y la Ciudad Autónoma de Melilla han puesto en marcha un proyecto ilusionante que tiene que servir de ejemplo tanto para los poderes públicos, por las ventajas que pueden tener al colaborar con la sociedad civil, como, para los ciudadanos, por la ilusión demostrada por estos 97 niños de Melilla, que se están formando en los valores deportivos de esfuerzo, acción de equipo y respeto al contrario, y, estos valores, sin duda, les servirán para toda su vida. Enhorabuena a todos. Buen trabajo.

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