Visitaba hace unos días la exposición de las Edades del Hombre en Lerma y el guía que explicaba una de las obras recurrió a una conocida frase, atribuida a Benjamin Franklyn, cuando dijo: «En este mundo no hay nada cierto excepto la muerte y los impuestos». El ser humano se tiene que enfrentar a estas dos certezas. Pero una de ellas la tiene más cerca pues los impuestos pueden aparecer en el ser humano incluso antes de nacer, en el nasciturus, por sus derechos sucesorios, e incluso después de la muerte, como ocurre con la «plusvalía del muerto». Se atribuye al profesor Alfonso de Cossío, ilustre civilista, la aseveración de que, gracias a los impuestos, los Estados democráticos han logrado […]
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Un artículo de Rafael Ortiz Calzadilla publicado en ABC el 27 de junio de 2019