En su libro de memorias titulado Recuerdos del tiempo viejo, cuya edición facsímil acaba de ser publicada, José Zorrilla, que conocía muy bien a su país y por eso se pasó veinte años en México, comenta una anécdota que nos viene muy a cuento para ejemplificar a nuestros políticos en estos últimos meses. En México D.F. había un casino español, muy concurrido, que tenía una compañía de teatro formada por aficionados. Éstos le pidieron al autor de El puñal del godo permiso para representar la obra.
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Un artículo de César Antonio Molina publicado en EL MUNDO el 28 de noviembre de 2019