El 24 y 25 de febrero se ha celebrado en el Congreso de los Diputados el llamado “debate sobre el Estado de la Nación”, en el que han intervenido el Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy, y los líderes de los grupos parlamentarios.
El Presidente hizo una correcta exposición de la realidad económica de España en donde, durante 2014, se ha iniciado la recuperación económica con un crecimiento del 1,40% del PIB; que se prevé sea en 2015 de entre el 2,5% y 3% (aunque el Sr. Rajoy, prudentemente, dijo: algo más del 2,40%); también aludió a la mejora del empleo, anunció la creación de 3 millones de puestos de trabajo, entre 2015 y los años siguientes, y prometió ayuda a las familias y reducción en algunos casos de cotizaciones sociales por los nuevos contratados. Transmitió la idea de que esta evolución económica positiva se pondría en riesgo si España entra en una senda política de inestabilidad, lo cual es cierto. Pero no aludió en este ámbito a tres problemas importantes: el déficit público crónico (en 2014 del 5,5% del PIB), la peligrosa deuda pública viva de 1 billón de euros y la indisciplina de algunas CCAA (Cataluña y Valencia) para controlar el gasto. Sigue leyendo
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