Hacia Nuevos Tiempos Liberales

El cambio liberal

Los recientes atentados terroristas del fundamentalismo islamistas en Paris, Mali y Túnez y las alertas decretadas en Bruselas y Madrid, ponen en evidencia el fracaso en Europa de las viejas políticas nacionales e internacionales. El Consejo de Seguridad de la ONU, ha aprobado que se haga todo lo necesario para acabar con estas amenazas para la convivencia civilizada. Y habrá que cumplir con los tratados de la OTAN y de la UE que obligan a la mutua defensa.

Es tiempo de nuevas políticas. De políticas liberales en defensa de la libertad y de políticas radicales en la protección de las libertades. De políticas transparentes en la administración del Estado y de rendición de cuentas del gasto publico. De políticas económicas que favorezcan el crecimiento y políticas fiscales que acentúen la justicia distributiva y la igualdad. Es tiempo de políticas energéticas alternativas y de defensa del medio ambiente efectiva. Es tiempo de que la separación de poderes que está en el origen de las democracias liberales sea una realidad, que el Estado aconfesional sea la norma, y que el respeto a los derechos humanos este consolidado y protegido.

En el 60º congreso de la Internacional Liberal, la federación mundial de los partidos políticos liberales y progresistas democráticos, que acaba de concluir en México, el primero que tiene lugar en las Américas, esos han sido los valores y principios que se han reafirmado.

Ha sido el congreso liberal más memorable desde el que celebramos en Oxford en 1997, en el 50º aniversario del Manifiesto Liberal de 1947, —que presidió Salvador de Madariaga en exilio—, y desde el encuentro que tuvimos en 2009 en Cádiz, cuna de nuestro liberalismo.

Corren nuevos tiempos liberales de América y Europa, también de Asia y África.

En América, Canadá ha vuelto a elegir a los liberales de Justin Trudeau . Argentina ha elegido a Mauricio Macri, el primer gobierno liberal de su historia reciente. En Brasil Aecio Neves casi logro ganar, y mejor habría ido con un gobierno moderno liberal. Los liberales siguen ganando espacio político en otras repúblicas iberoamericanas. En EE.UU. aún es pronto para saber si ganará Hilary Clinton o la versión más progresista de los Demócrata. El presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, presente en el congreso de la IL en México, también cree que los valores liberales progresistas siguen teniendo mucha vigencia frente a los austericídios presupuestarios y los recortes de ayudas sociales. Los americanos políticamente son hijos de los liberales ilustrados europeos, y los hispano y luso parlantes en especial, de las Cortes de Cádiz. En las Américas se consiguió con las guerras de independencia liberales, librarse de las monarquías europeas, lo que en España no se consiguió. No fue Napoleón el que ha condicionado los últimos dos siglos la vida política de las naciones ibéricas, sino la subsiguiente invasión de los “Cien Mil Hijos de San Luis” de los conjurados absolutistas de Verona. Y en el caso de España hasta hoy en el siglo XXI.

En la Unión Europea, los liberales agrupados en la Alianza de Liberales y Demócratas de Europa (ALDE) en el Parlamento Europeo, y representados en el congreso de la IL en México, por su presidente Graham Watson, también constatan como los liberales son elegidos para gobernar a siete estados miembros de la Unión, si bien no en los grandes estados. Liberales gobiernan en Dinamarca, Finlandia, Bélgica, Holanda, Estonia, Eslovenia, y están en los gobiernos de Croacia, Chequia y Lituania. Y en Luxemburgo, que ahora preside el Consejo Europeo. Fuera de la UE, en Suiza los liberales son la tercera fuerza, pero en la iliberal Rusia están silenciados. En otros estados de la UE como en Suecia, han gobernado, y con poco electorado están en Francia el centrista Modem, como en Italia el Partido Radical y el Partido Liberal. En Portugal aún no han conseguido despuntar electoralmente. Pero en los países en que los liberales han entrado en gobiernos de coalición, como en Alemania o más recientemente el Reino Unido, han perdido sensiblemente en las subsiguientes elecciones. Aviso para navegantes.

En España, hay partidos liberales, el PNV, CDC, UPyD y ahora Ciudadanos, además de otros menores como UCL, CDL, PL y los liberales asociados. Los liberales progresistas, mayoritariamente representados ahora por Ciudadanos C´s, aunque aún no del todo integrados en la Internacional Liberal, ni en ALDE, aunque si forman parte del grupo parlamentario liberal del Parlamento Europeo, tienen ante sí el reto nacional de España y un reto internacional para España. España es un estado mediano en la UE, pero un gobierno liberal en España sería una primicia en más de 80 años, desde los gobiernos radicales de la IIª República. Y también en la UE. Sería el gobierno liberal más representativo de la Unión Europea.

En el Congreso anual de ALDE, en Budapest, de días pasados, y días antes del inicio de la campaña electoral en España, se ha asumido la nueva realidad política española, y los logros alcanzados por Ciudadanos C´s en la mayoría de las regiones españolas. ALDE, tras la reciente reunión de sus dirigentes con los de Ciudadanos en Madrid, tendrá que saber dar la merecida relevancia de los nuevos liberales de España en la periferia de la UE. Si en Budapest se han denunciado las políticas iliberales de los actuales dirigentes de Hungría, lo mismo hay que hacer con sus socios en el PPE, en España, el gobierno de los populares de los últimos cuatro años. Es de esperar que los presidentes y primeros ministros de los gobiernos liberales de la UE, sepan apoyar a Ciudadanos y su candidato a la presidencia del gobierno, como el grupo socialdemócrata europeo y la Internacional Socialista o el Partido Popular Europeo, dan a los candidatos de sus formaciones en España.

En Ciudadanos, quizás liberales no lo son todos. Algunos vienen del legado partidista CDS de Suárez con dudosas credenciales liberales, fue secretario general de la organización política de la dictadura, hizo por encargo del Rey, la reforma pactada de las leyes de la dictadura por las de la Constitución del 78, y luego llego a presidir dos años la IL, pero perdió las elecciones. Su hijo y heredero político es hoy de la formación popular que fundó otro ex ministro de la dictadura. Pero unos y otros, como todo el mundo, tienen derecho a evolucionar en sus ideas políticas.

Lo que pasa es que cíclicamente, sobre todo en tiempos políticos cruciales, vuelven a aparecer liberales a diestra y siniestra de los liberales de centro progresistas, y que pasados esos trances críticos, vuelven a sus andanzas reaccionarias y corruptas unos y o a sus demagogias populistas y mal uso de los recursos públicos otros. Ahora se viven uno de esos tiempos cruciales en el acontecer político de España. También en Portugal.

Para algunos liberales de largo recorrido, no los que vienen deshonrar la memoria histórica liberal de los españoles, el que los herederos del Estado de la dictadura, los populares, hayan vuelto a mal gobernar en 1996, 2000, y 2011, es el mayor logro que se pueden apuntar los neo-socialistas del postfranquismo. Unos y otros son los que se han ido repartiendo el botín del Estado, del de antes y del de ahora y malgastado los impuestos de los sufridos contribuyentes fiscales de España con poco control. Si los ciudadanos electores, llevaran al gobierno en las próximas elecciones generales, a los neo-socialistas incluso con el nuevo liderazgo, estaría garantizado el regreso de los populares en 2019. Y viceversa. Sería la dinámica de los intereses políticos, económicos e institucionales creados en los últimos 40 años en España.

Por eso la nueva esperanza naranja con que se distingue el nuevo centrismo español, mas el azul del liberalismo internacional, es esperanzador. Pero habrá que mirar algo más atrás de la Constitución del 78, en la historia de España, para acertar en su futura gobernanza democrática y que no se malogren los emprendimientos de ahora, como se malograron las aspiraciones de los ilustrados españoles del siglo XVIII, con Jovellanos al frente. Incluso habrá que comprender, que las crisis económica, social e institucional de estos recientes últimos años, son las consecuencias económicas e institucionales de la Constitución de 1978.

De nuevo, aviso de navegantes. Gobiernos de coalición con minoría liberal serian desastrosos para la consolidación liberal a medio plazo. Y dado el generalizado estado de corrupción, apoyar investiduras de otras formaciones políticas, sin entrar en el gobierno es muy mal pacto. Ya se está viendo en el gobierno regional de la Comunidad de Madrid. Dejar que quienes han estado mal administrando durante tantos años, lo sigan haciendo, incluso con algunas condiciones pactadas, la corrupción puede resultar difícil de investigar. Lo que es verdad para Cataluña debe ser también verdad para Madrid y Andalucía y quizás otras regiones y ciudades. Si se hace política y se es elegido, hay que gobernar y someterse al escrutinio. Igual en el gobierno municipal, en el gobierno regional que en el gobierno nacional.

En tiempos de cambios puede costar discernir las mejores opciones de futuro, pero tras 40 años de entrenamiento democrático, tras los 40 anteriores de negación democrática, ya es hora de que las generaciones de ciudadanos, mayores, maduros y jóvenes sepan elegir cuál es el mejor camino y la mejor opción política, para construir el futuro, tantas veces robado en el pasado, con un nuevo proyecto común.

Los nuevos tiempos liberales están aquí, y para quedarse, si los cada vez mejor informados y más comprometidos ciudadanos quieren y los representantes elegidos cumplen.

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