La Comisión Europea ha declarado 2013 “Año Europeo de los ciudadanos” con el fin de que los ciudadanos europeos conozcamos mejor los derechos que los Tratados europeos reconocen a la población de los estados integrantes de la Unión Europea.
Somos ciudadanos europeos los ciudadanos de cada uno de los estados integrados en la UE por haber firmado el Tratado de la Unión Europea y el Tratado del Funcionamiento de la Unión Europea (9-5-2008). El preámbulo del texto del Tratado de la Unión Europea dice que todos los estados firmantes están “resueltos a crear una ciudadanía común a los nacionales de sus países”; lógicamente, además de la ciudadanía respectiva de la de cada país. En ambos tratados se hacen muchas referencias a los ciudadanos europeos, a la condición y dignidad del ciudadano europeo, a sus derechos y al establecimiento de un espacio de libertad, seguridad y justicia.
Fue el Tratado de Maastrich de 1993, el que incluyó el concepto de “ciudadanía europea”, precisamente a iniciativa de España que presidió la Unión en 1992. Ha cumplido 20 años el texto legal que introdujo el concepto de ciudadanía de la UE y, para celebrar este aniversario, la Comisión Europea, con el respaldo del Parlamento europeo, ha decidido declarar 2013 año de los ciudadanos para mejorar el conocimiento de sus derechos. Junto a este fin quieren las instituciones europeas impulsar el futuro de la UE fomentando la integración de países y de ciudadanos. Es un momento idóneo, para despejar las dudas del escepticismo de Reino Unido, para respaldar el euro, moneda común; para facilitar la comprensión, por solidaridad, de las ayudas económicas a los países en recesión con los Fondos europeos de rescate de modo que, cuanto antes, puedan salir de la crisis económica con crecimiento económico y reducción del desempleo. Es un fin esencial de la Comisión Europea intentar conseguir, como institución, que los ciudadanos europeos tengan una clara visión de la UE y que sea vista no sólo como promotora de intereses comerciales, económicos o financieros, sino también como impulsora del sentimiento europeo común para facilitar la integración de las personas y la eliminación de barreras.
El más conocido derecho de los europeos es el de la libre circulación de personas (además de mercancías y capitales); permite movernos libremente sin visados, establecernos y trabajar en cualquier otro país de la Unión elegido. Cuando en los años 1960 los españoles emigraban a países europeos para trabajar se les exigía un visado y un contrato de trabajo previo, para poder entrar y permanecer en el país de destino; desde la integración de España en la UE cualquier ciudadano español puede trabajar y establecerse en el país europeo que quiera. Esta libertad de circulación personal y sin pasaporte, parece hoy normal, pero fue un paso importante, sirve para crear lazos personales e intensificar el sentimiento de unión.
Otros derechos que tenemos los ciudadanos europeos y que, según encuestas de la Comisión Europea apenas conocen la mitad de los ciudadanos europeos, son: derechos como consumidores a adquirir bienes y servicios en otros Estados miembros, el derecho a acceder a la educación, a obtener el reconocimiento de sus cualificaciones profesionales, a acceder a la sanidad pública, a adquirir o conservar derechos de seguridad social o el derecho a votar y a presentarse como candidato en las elecciones municipales y al Parlamento Europeo en su Estado miembro de residencia; éstas ultimas se van a celebrar en 2014. También el derecho de iniciativa ciudadana que pueden ejercer 1.000.000 de ciudadanos de la Unión, que sean nacionales de un número significativo de Estados miembros para invitar a la Comisión Europea, en el marco de sus atribuciones, a que presente una propuesta adecuada sobre cuestiones que estos ciudadanos estimen que requieren un acto jurídico de la Unión para los fines de aplicación de los tratados (arts. 11 del TU y 24 TFUE). Desde 01-03-2012 están desarrollados los requisitos y procedimiento operativo, y ya hay más de 20 iniciativas en trámite. También se reconoce el derecho de petición del ciudadano ante el Parlamento Europeo, para dirigirse al Defensor del Pueblo europeo o a cualquier institución u organismo europeo.
La Comisión Europea ha iniciado ya la celebración de los actos sobre la ciudadanía de la UE para informar sobre los derechos de los ciudadanos y para exponer las políticas concretas y adopción de medidas que ayuden al ejercicio de estos derechos.
Frente a este proyecto de integración de personas, en España, lamentablemente, vivimos, otra vez, la virulencia de los nacionalistas independentistas catalanes y vascos; por ello, es especialmente importante dar a conocer en nuestro país que 2013 es el “Año europeo de los ciudadanos”, para que todos, también los nacionalistas, conozcamos mejor los derechos de los ciudadanos europeos y, sobre todo, el espíritu de Europa que está fundada sobre los pilares de convivencia, la libertad individual y la justicia.
La ideología nacionalista localista es incompatible con el espíritu de libertad y apertura que persiguen los Tratados europeos para los ciudadanos europeos. El nacionalismo ya se ha sufrido, enormemente, en Europa, y es suficiente; ni gusta en Europa ni queremos muchos ciudadanos que la semilla nazi del racismo, sectarismo y exclusión arraigue otra vez. No se deben repetir los errores ni la tragedia histórica de la Segunda Guerra, del holocausto y de la segregación personal.
De otro lado, es paradójico que los separatistas catalanistas y vascos quieran independizarse de España para intentar volver a Europa, como estados independientes; lógicamente precisarían cumplir los requisitos legales y la unanimidad de Estados exigidos por los Tratados; pero en Europa se encontrarían, otra vez, conviviendo con los españoles y con España. Deben pensarlo más y mejor, porque la seña básica de identidad de Europa es ser un espacio de convivencia en paz y libertad que pretende mejorar las relaciones de las personas y del bienestar, sin exclusiones.
CONCLUSIÓN
La Comisión Europea ha declarado 2013 año de los ciudadanos europeos para dar a conocer mejor nuestros derechos, como europeos, así como de las vías para su ejercicio. Europa quiere ser un ámbito de libertad para las personas, de tolerancia, de vida en común con nuestra cultura y civilización. Creo que es muy importante que en España se celebren actos con este motivo del año europeo de los ciudadanos, especialmente para que los conozcan los nacionalistas excluyentes cuyos objetivos y métodos no son compatibles con la identidad de la Unión Europea, que es la convivencia.