Al entrar en la sede del Consejo de Transparencia hay, a la izquierda, una especie de tablón de anuncios. Allí destaca una viñeta satírica del Falcon, el avión presidencial que tanto trabajo dio en el lugar a raíz de las numerosas peticiones de información que el Ejecutivo descartó contestar y que ellos, como garantes de que la ley de Transparencia se cumpla y de que los ciudadanos reciban la información a la que tienen derecho, insistieron en que Moncloa debía responder.
«Siempre hemos procurado ser cuidadosos y cargarnos de argumentosen nuestras resoluciones», explica Esperanza Zambrano, subdirectora general de Reclamaciones en el Consejo de Transparencia, la entidad que puede prestar amparo a los ciudadanos cuyas peticiones de información realizadas a […]
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Un artículo de Enrique Delgado Sanz publicado en ABC el 27 de julio de 2020