Andalucía, tras 33 años gobernada por el PSOE, sin que haya conocido alternancia en el poder, se encuentra en una encrucijada de la que necesita salir hacia el progreso. Tiene un 35% de paro de su población activa que es más de 10 puntos respecto a la media nacional; el 60% de sus jóvenes son desempleados; el nivel de educación, según PISA, es inferior al media nacional; tiene 8,5 millones de habitantes y genera el 13,5% del PIB nacional, lo que da una renta per cápita muy por debajo de la media. Así, no puede ni debe continuar Andalucía, y su salida no puede ser con un giro a la izquierda como anuncia el programa del PSOE presionado por las ideas del Podemos en una carrera que incluye la Renta Básica Universal de los menores de 65 años. Este tipo de ofertas no deberían ser permitidas pues son una irresponsabilidad presupuestaria e implican puro “ventajismo electoral”. Sigue leyendo
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